domingo, 25 de septiembre de 2011

Una realidad injusta

Me desperté bañada en sudor, horrorizada ante las imágenes que llenaban mi cabeza. Acababa de tener una pesadilla. Aparecía un hombre inocente, atado de pies y manos, siendo ejecutado. Injusticia, algo que no puedo soportar. Cuando me di cuenta de que había sido un sueño, comencé a llorar por aquel hombre, por los horrores que tuvo que pasar durante años para, al final, morir así. Entonces pensé: ¿por qué?

P.D: Ojalá ahora pueda descansar en paz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar