domingo, 22 de junio de 2014

Cambio

Soy yo la que ha cambiado, no el entorno. Todo lo que me rodea parece distinto. Mis ojos apenas reconocen los lugares, la gente. Se olvidan de lo que soy y de lo que somos. Una humilde mota de polvo en un futuro no tan lejano. Miro a mi alrededor y sólo veo colores distorsionados, el contorno difuminado de viejos objetos que pertenecen al mundo del pasado, ya a otra dimensión impalpable. Remota.

Parece mentira, pero ninguno somos la misma persona que ayer fuimos. El mundo es cambio, no puede evitarse. No obstante, podemos adaptarnos al giro y a los caminos enrevesados de la vida para tomar las curvas con el mayor acierto posible. Mírate a los ojos y descubre las respuestas que aún sigues buscando.

miércoles, 18 de junio de 2014

Me rompes

Eres todo aquello que no escribo y que me gustaría vivir. Encarnas el bien y el mal en un único personaje, modelas la historia a tu antojo. Vulneras mi fachada con distintos frentes abiertos a la vez. Eres quien le da la vuelta a mi mundo. Aun así, maldigo el día en que deje de conocerte. Todavía no entiendo cómo el azar te trajo hasta mí ni el motivo de nuestra existencia. Tal incertidumbre me quita el sueño y me desconcierta. Y en la madrugada me dueles en el pecho, donde una parte de ti aún queda. El recuerdo de tu boca me muerde la oreja, me besa el cuello, me acaricia la espalda. Estás conmigo estando sin mí.

domingo, 15 de junio de 2014

Lejos

Y estás ahí. Te alejas, pero te siento cerca. Tu aliento llega a mi cuello sin yo darme cuenta. Giro la cabeza, te miro y no siento las piernas. A duras penas consigo apartar de ti la mirada, pienso que no siento nada. Sin embargo, algo dentro de mí no se calla, y me incita a perder la cordura que tanta tortura me supuso alcanzar. Días, noches, tardes de profunda agonía para volver al mismo lugar del cual yo todavía huía. A ese pozo de dulces aguas aunque turbias y umbrías.

lunes, 9 de junio de 2014

Amargo

Es amargura lo que derrochan mis palabras, sí. Es amargura lo que destilan mis ojos. Es amargura la emoción que me embarga al recordar que un día el sabor de tu existencia fue tan dulce como el agua de un manantial sonoro. Es amargura lo que ves, es amargura con lo que revisto mi cabeza. Amargo es el día nublado y la noche en solitario. Suenan amargas las notas que el pajarillo arranca de su garganta, al lado de mi ventana, mientras yo escribo sobre lo pasado y lo amargo. Las flores se marchitan, vuelven sus pétalos a la oscura soledad de sus tallos. Y yo, sin apetito alguno, me humillo en la esquina de una habitación con la esperanza de encontrar ese amor que nunca llegó a mí.


06.05.2020...que se perdió por el camino. 

domingo, 8 de junio de 2014

Siempre vuelve

Hay veces en las que no necesitas buscar un motivo para querer a alguien, simplemente resulta inevitable. No sirve de nada que trates de alejarte en lo físico, en lo mental, en lo emocional. Ese sentimiento surge de muy hondo y va a desgarrar cualquier ocasión de olvidar que se te presente. Así que no huyas, deja de correr sin rumbo y enfréntate a tu destino. No va a desaparecer sólo con apartar la vista. Es posible dejar esa emoción a un lado por un tiempo, mas no eternamente. Y llegará un momento en que llegue a ser algo desbordante. Entonces, comprenderás el inmenso poder de un corazón vivo.