domingo, 17 de mayo de 2015

Seguiré ahí si tú también

Supongo que me daba seguridad saber que tenía ahí a alguien con quien contar, de una manera u otra.

Que me aceptaba en sentidos en los que yo antes no me sentía aceptada. Alguien que sin ser realmente consciente me ha sacado de más de un abismo. Por fin alguien que me trata bien...

Es por ello que aunque sea la mejor decisión para nuestra relación y para nosotros mismos me cuesta aceptarlo.

Ahora hay canciones que me van a recordar las primeras veces que nos vimos y, sinceramente, no sé la sensación que me producen.

Solo quisiera pedirte que no te olvides de las experiencias que hemos tenido juntos. No me olvides a mí. Y no dejes, por favor, de darme el valor que me das en tu vida. Para mí es más importante de lo que crees.

Me has gustado mucho y ahora quiero que cuentes conmigo para todo lo que necesites, que yo seguiré ahí si tú también.

jueves, 7 de mayo de 2015

Desahogo II

Es probable que nunca más dedique palabras tan intensas a nadie que no seas tú.

Tengo que ser consciente de que todo lo que empieza termina, y que si lo hace, en el fondo es por el bien de los implicados.

Quiero cerrar cada herida reabierta del pasado para olvidarte de la forma en la que aún te recuerdo.

Que pases a ser un vago fantasma olvidado que, de vez en cuando, me saque una sonrisa o alguna lágrima, pero no de dolor.

Pienso perdonar. Perdonarte. Perdonarme. Ser libre. Echar a volar. Y no pienso permitir que sigas presente en mis cavilaciones.

Ya no existes en mi vida. Triste, a veces amargo, pero cierto como que te quise demasiado cuando tú no sabías lo que era querer.

domingo, 3 de mayo de 2015

El objetivo

Muches hemos crecido pensando que nuestro máximo objetivo en la vida era encontrar una pareja y formar una familia. Tal vez vivir en una casita alejada del ruido urbano, con un perro o algún que otro animal. Imaginábamos un futuro sencillo y feliz, al lado de alguien que nos quisiera de manera incondicional. 

Con el tiempo, une descubre que todas las ideas que nos han metido en la cabeza (o al menos la mayor parte) no se dan en la realidad. Llegado el momento, las herramientas que creíamos eficaces para enfrentarnos al día a día y a nuestros retos no funcionan. Y es entonces cuando cae la venda de los ojos, antes ajenos al verdadero color del desengaño. 

Es entonces cuando aprendemos a vivir mejor, a ser más fuertes y a proteger nuestros intereses. Es entonces cuando descubrimos que solo existe una persona fundamental en nuestra vida: nosotres mismes. Y que estamos destinades a permanecer con ella hasta el final de los tiempos. Nuestra tarea es hacerla crecer y madurar, enseñarle a sortear los obstáculos enfrentándola a ellos. Cuidarla con un cariño que roce la idolatría. Escucharla cuando más lo necesite. En definitiva, buscar su bienestar. 

Esta tarea puede no resultar amena siempre, sin embargo, a largo plazo no existe obra más placentera que observar cómo une misme se ha labrado el futuro a través de un presente que siempre le ha pertenecido. Brindo por esa persona cuya importancia nos cuesta tanto aceptar y que se merece ser feliz por sí misma. Esta es su auténtica meta y no otra.