domingo, 28 de diciembre de 2014

Desconocido

A veces, el insomnio me atrapa y me encuentro enredada en mundos oscuros del pasado.
Me transporto a una dimensión completamente irreal, alejada de toda racionalidad y sentido común.

Aún tardo un tiempo en volver en mí.

A veces, parece que el agujero es tan profundo, umbrío, desolador, que no podré volver a la superficie.
Sin embargo, siempre vuelvo al presente, al mundo al que en verdad pertenezco.
Y me zambullo de nuevo en la rutina como quien ya no reconoce el verdadero rostro del que se está mirando en el espejo.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Olvidarte

El sábado intenté olvidarte, forzarme a no ver pedazos de ti por todas partes, buscando otros labios como los tuyos a los que acariciar con los míos.
Pero en cada esquina había un recuerdo que dolerme.
Las luces desorientaban, la bebida aturdía y al final el tabaco pudo aliviar mi sufrimiento, sumiéndome en un estado relajado y libre de conciencia.
De mi boca brotaron palabras sin sentido, provenientes de lo más hondo de mi humana estupidez.
Deseé tener tu cuerpo y esa mirada clavada en mi espalda para cuando me diese la vuelta, mas la ilusión se desvanecía en cuanto parpadeaba.
Maldije mi suerte y quise volver atrás.
La vida sigue, el mundo no se detiene porque yo sienta agonizar una parte de mi ser.
Tú seguramente me hayas olvidado ya.
Y no sé qué me preocupa más: que tú puedas hacerlo o que tal vez yo no pueda.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Punto sin retorno

Así como tantas veces prometí no volver a ti cuando decidieras darte cuenta de lo que podrías tener a mi lado, tantas veces me fallé a mí misma incumpliendo tal promesa.
Y ahora vuelvo a sentirme perdida, aunque no de la manera en que llegué a estarlo.
Perdida porque al fin compruebo que ningún esfuerzo es suficiente para hacer que alguien nos quiera como nosotros mismos.
Que uno no es correspondido casi nunca, por mucho que le aseguren que sí.
Que las palabras parecían acompañar a los actos y terminaron ambas cosas por ser inciertas. ¿Dónde se encuentra la certeza ahora? Mi corazón no la halla y mi mente se ocupa de controlar el aliento desbocado del primero.
No me quedan partes limpias de responsabilidad ni de dolor, triste es comprobar que la realidad que parecía ideal no era más que una ilusión irrealizable salvo en nuestros sueños más impuros e inconscientes.
Y vuelvo al punto (que creía era) sin retorno, sin embargo, en esta ocasión me acompañan nuevos proyectos y perspectivas.
Al menos me queda algo.
Me sigo quedando yo misma mientras tú te quedas sin mí.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Porque

Porque son palabras lo que brota de mis labios y lágrimas aquello que escapa de mi alma. Sola y perdida en un mar umbrío y lleno de dolor. Vacío de cualquier pensamiento racional.
Porque cuando crees que la felicidad por la que tanto sufriste al fin ha decidido quedarse en tu vida, se la lleva hasta la brisa más suave y fría de un invierno cualquiera.