miércoles, 18 de diciembre de 2019

Desvío

Continúas tu camino como si jamás te hubieras cruzado en el mío. Como si no le hubieras dado la vuelta, como si no hubieras cambiado cruelmente la señal de mi destino. Impávido. Frío. Sigues un propósito, un objetivo. Vas dejando cadáveres emocionales ahogados en el río. A punto estuve yo de hundirme, pero de pronto comprendí que podía respirar y que solo nadar en cualquier dirección podría salvarme de morir como al resto, en busca de un motivo. 

Ahora me asusto cuando escucho la primavera y huelo abejas que llevan el polen adonde les place. Ahora la miel se agria en mis labios. Ahora el placer no es para tanto, o no se merece, o no me pertenece, o no tengo la llave.
Oh, cómo quisiera haberte evitado... Haberme perdido antes de compartir viaje.

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